domingo, abril 14, 2019

5 maneras de llegar al trabajo

"30 días en bici" es una campaña que se desarrolla cada mes de abril desde 2014. La iniciativa pretende fomentar el uso de la bici para impulsar el cambio de hábito hacia métodos de transporte más sostenibles. Este año se han unido además las universidades, y proponen motivar a los estudiantes con regalos, elaborar un ránking de universidades, etc. El objetivo, que más estudiantes cojan la bici para ir a clase a la universidad. 

Pedro y yo no somos estudiantes pero nos hemos apuntado. Nos descargamos la aplicación Ciclogreen y empezamos a sumar kilómetros. Lo que pasa es que el reto lo hemos hecho enseguida: Pedro porque hace más de 30 km al día, y yo - que hago muchos menos - lo he cumplido en 4. Para el año que viene que nos lo pongan más difícil, digo yo. Con nuestros kilómetros la Universitat de València va la primera en el ránking.  Así que estamos la mar de orgullosos.

El caso es que con la aplicación he medido por primera vez mis kilómetros diarios, y he comparado los caminos que tengo para llegar al trabajo. Que gracias a Giuseppe Grezzi ya son 5, y si le damos un poco más de tiempo, igual me hace dos o tres más. De todas maneras el mérito no es todo de Grezzi, porque Rita y sus sucesivos concejales de tráfico también construyeron carriles-bici, aunque ahora parezca que huyen de ellos como de la peste.

Los primeros caminos fueron los de la Avenida Aragón - Puente Aragón y el de la Avenida del Puerto. El primero es un clásico en mi camino al centro. El carril de la avenida es ancho y bien construido, aunque tiene la pega de que hay muchos coles que tienen ahí las paradas de autobús y has de andar con ojo porque los niños por la mañana tienen mucha energía y suelen corretear por el carril.

El segundo, el de la Avenida del Puerto, lo construyeron en 2005, para la Copa América. Es el carril más horroroso de Valencia: estrecho, sobre la acera, con infinitos badenes de entrada, coches aparcados que te abren la puerta sin mirar, y muchos baches. Desde aquí lo digo: carril bici a la calzada ya por la Avenida del Puerto. A ver si lo conseguimos en la próxima legislatura.

El tercer camino es llegar casi al final de Blasco Ibáñez, y después de pasar la Clínica Quirón girar a la izquierda y tras dar unas vueltas por la Plaza de la Legión Española salir al Puente del Real. No me gusta mucho por esas vueltas que te marean, pero es bastante rápido.
El cuarto camino cruza el río por el Puente Exposición, y eso es lo malo porque este Puente tiene bastante cuesta. (aunque es bueno para entrenar un poco). El carril va por doctor Moliner, que tiene bastante tráfico.

Y el último camino pasa por el Puente de las Flores, que siempre da alegría. Va por la Avenida Suecia, detrás de Mestalla. Y como podéis ver, es el más corto, 4.2 kilómetros. Así que va a ser mi favorito a partir de ahora.
Aunque no por mucho tiempo, que a mí me gusta cambiar mucho. Y eso es lo bueno de esta red de carriles bici que estamos disfrutando y que hace de Valencia una ciudad cada vez más amable. El viernes se inauguró el último, en la Avenida de la Constitución. Esto no se para!!

miércoles, marzo 20, 2019

3 días en Turín

Turín (o Torino, que es su nombre en italiano) no es un destino especialmente turístico. En realidad, lo más famoso de la ciudad puede que sea la Juve, la Fiat, y la Sábana Santa. Pero nosotros hemos pasado tres días allí y ni hemos visto fútbol, ni mucho tráfico, y en el Duomo ya no hay colas para ver el sudario -del que en realidad sólo puede verse una réplica. 

La Catedral de Turín alberga la réplica de la Sábana Santa
Como en casi todas las ciudades europeas, el centro de Turín está bastante restringido al tráfico. Mucha zona peatonal, algunas bicicletas, autobuses y tranvías recorren las calles con adoquines y los soportales típicamente italianos. En la zona de la Catedral se puede ver - y visitar - la Plaza del Castello, el Palacio Real y la preciosa Iglesia de San Lorenzo. Mientras paseas, no olvides tomarte un helado en Alberto Marchetti o en alguna de las deliciosas heladerías de la ciudad.

La Vía Po, una de las principales calles del centro
Si los turistas - casi todos nacionales - no están haciendo cola en la Catedral, es porque están todos en uno de los dos museos más importantes de Turín: el Museo Nazional del Cinema y el Museo Egipcio. El primero es una auténtica gozada para los amantes y aficionados al séptimo arte, y para los aficionados a la arquitectura. Y es que está dentro del edificio más famoso de Turín: la Mole Antonelliana.

La Mole impresiona
La Mole fue construida por el arquitecto Antonelli a finales de siglo XIX y en su interior se encuentra un ascensor panorámico con el que se sube al templete. Las vistas desde allí son impresionantes.

Al fondo los Alpes
La entrada al ascensor es independiente del Museo, pero realmente merece la pena entrar..aunque no te guste el cine. Un recorrido desde los pioneros a la actualidad, con infinidad de vídeos, carteles, escenografías, espacios dedicados a los distintos géneros y muchas proyecciones.

Ismael y El Gatopardo
El Museo Egipcio está situado en el Palacio dell'Accademia delle Scienze, y pasa igual que con el del cine: te lo recomiendo tanto si eres un apasionado de la cultura egipcia como si no. Tómate tu tiempo porque hablamos de cuatro plantas e infinidad de salas y colecciones. Eso sí, está muy bien preparado para el turista medio, y con la Audioguía puedes acceder a la visita familiar (muy recomendable para chavales), la visita rápida -con los imprescindibles - y la larga. Nosotros hicimos esta última, pero sin acceder a los comentarios que profundizaban en cada sala. Eso ya se lo dejamos a historiadores y arqueólogos! Lo cierto es que aprendimos mucho de esta preciosa civilización (más que viendo la trilogía de "La Momia").

El juicio de Osiris en el papiro del Libro de los Muertos
Si tienes ganas de disfrutar de buenas vistas, una tarde has de subir a la Iglesia de Santa Maria, en la cima del Monte dei Cappuccini. Es un paseo muy agradable y desde arriba puede verse una preciosa panorámica. Para llegar has de cruzar el rio Po por el puente Vittorio Emanuele I, y subir hacia arriba entre árboles.

El río Po, la Mole, los Alpes
Y después llega la mágica hora del aperitivo: el spritz es la bebida nacional de Turin -y casi todo el norte del país, un combinado con soda y un licor llamado Aperol. De 6 a 9 de la noche en casi todos los bares tienes la opción "aperitivo" y con la bebida te ofrecen una tabla de cositas para picar. En algunos el aperitivo se convierte en "apericena" y es que para comer tienes hasta un buffet! Una opción bastante buena para cenar.


Aunque si te quedas con hambre, no dudes en ir a una pizzería! Hay miles y todas buenísimas. Nosotros probamos la Cammafà y la Ad hoc, y la verdad que las dos nos gustaron mucho. También estuvimos comiendo en Open Baladin, una birreria con cervezas artesanas situada en un original edificio industrial. Y cenando una pasta riquísima en el Barricata, en la calle Giulia di Barolo, una zona alternativa con bares chulos. La verdad lo hemos pasado muy bien y hemos comido a gusto! Y es que en Italia te sientes como en casa. Un piacere, Torino.

Arrivederci Torino!!




domingo, enero 13, 2019

El bicirector

Estos días puede verse en el edificio del Reloj, en el Puerto de Valencia, la exposición homenaje al dibujante Ortifus. La exposición, que lleva por nombre Ortifus al mar-íntim se puede visitar hasta el próximo 3 de marzo. Nosotros fuimos ayer, y tuvimos la suerte de encontrarnos allí al dibujante, pudimos charlar un poco con él y nos firmó el catálogo de la exposición.

Ortifus firmando atentamente
En la exposición se pueden ver unas 300 viñetas que pusieron la mirada en los barrios marítimos, pero también aquellas que señalan el compromiso del dibujante con la ecología y el medio ambiente, con la bici, cómo no, como gran protagonista.


Me encontré con este cartel de la campaña "A la Universitat en bici" del colectivo universario del mismo nombre que me gustó mucho, después de muchos años nos puede servir igual, aunque ahora sería la "bicirectora" :


No os la perdáis, hasta el 3 de marzo en el edificio del Reloj del Puerto.

viernes, diciembre 07, 2018

Pedaleando por la Ribera

Hemos tardado dos días en hacer un recorrido por las dos comarcas de la Ribera del Xúquer, la alta y la baja. El primer día fuimos de Cullera a Alzira, y el segundo, de Alzira a Sumacàrcer.

El Xúquer, nuestro guía en el camino 
La ruta del primer día la podéis seguir aquí, esa sería la vuelta, que es la que grabamos. Salimos de Cullera, donde dejamos el coche, y tras unos kilómetros rodando entre naranjos alcanzamos el río.

Todo un señor río 
El río nos sorprende por su tamaño, y por la cantidad de agua que lleva. Tras unos kilómetros, llegamos a Fortaleny, donde encontramos muchos pescadores en una zona de pesca controlada. De allí, a Riola, el segundo pueblo al que llegamos.

Riola al fondo
Por el camino encontramos dos "azudes". Azud es una palabra árabe que significa "barrera". Es una presa, pero suele conservar la denominación de origen árabe cuando son presas pequeñas y de origen musulmán. El azud es uno de los puntos más bonitos del recorrido.

Muy cerca hay club de piragüismo
La ruta no tiene peligro alguno, aunque hay que pasar por algún puente en el que a lo mejor hay que bajarse de la bici.

En el puente medio de pie, medio montados

De Riola llegaremos a Polinyà del Xúquer sin dejar el río. Unos kilómetros más allá sí que nos separamos del agua para llegar a Alzira, por caminos de huerta repletos de fruta. Las naranjas, mandarinas y -desde Alzira en adelante - los kakis , nos acompañan y también nos alimentan, la verdad. Y es que ¿hay algo más bueno que comer una naranja del árbol?

A la rica naranja

De Alzira a Sumacàrcer (tenéis la ruta en el Wikiloc)ya no vemos tanto el río, aunque lo intuimos. Es una zona en la que el cauce da muchos giros, y la orilla no está acondicionada. Sólo en puntos como Benimuslem nos acercamos a su vera.

La iglesia de Benimuslem
El río está rodeado de cañas y el único agua que vemos es la de la Acequia Real del Xúquer, aunque está bastante seca. A la orilla de la acequia hacemos gran parte del recorrido a su paso por Gavarda.

La Acequia Real del Xúquer
Desde Gavarda llegamos a Antella, donde encontramos otro azud. La zona tiene buena pinta para ir a bañarse en verano. 

El azud de Antella es la mayor atracción de la población
Y de Antella a Sumacàrcer llegamos en un suspiro. El último tramo volvemos a recorrerlo a la orilla del río que nos acompaña todo el camino.

Puente sobre el rio a la entrada del pueblo
En Sumacàrcer el almuerzo merece una entrada aparte. El Bar Ricardo lleva años sirviendo almuerzos a ciclistas y sus paredes están cubiertas de recuerdos de los profesionales. Induráin, Omar Fraile y Contador tienen sus firmas en las paredes. Lance Amstrong subió el puerto de Suma a 30 por hora en una de sus primeras carreras como profesional. Lo que no sé es si almorzó el sepionet, el almuerzo estrella del bar, que merecería estar en la Guía Michelín de Almuerzos Ciclistas.

Le damos un 10!!
Después del almuerzo, y el cremaet, y la mistela, salimos con energías renovadas y emprendimos el camino de vuelta. La ruta de la vuelta la podéis ver aquí, aunque no os la recomiendo mucho, porque nos despistamos varias veces y dimos muchas vueltas.  Lo principal es que visitamos un lugar precioso para bañarnos en verano, el Clot del Negre.

El paraje es espectacular para bañarse
La ruta pasa por Càrcer y Villanueva de Castellón antes de llegar a Carcaixent y de ahí a Alzira. Llegamos cansados, pero ha merecido la pena. Nos despedimos del Xúquer, hasta la próxima.

domingo, octubre 14, 2018

Tres días y dos vías verdes

Teníamos tres días de fiesta y que mejor que aprovecharlos haciendo una ruta en bici con nuestras alforjas. La ruta une dos vías verdes, la del Xixarra y la del Serpis, y termina haciendo el recorrido Gandía-Valencia. Aunque no hemos hecho muchos kilómetros, han sido bastante duros porque las pistas y las piedras no son lo mismo que la carretera, y porque el cansancio se iba acumulando cada día.

En la estación el primer día, con nuestras bicis
Salimos de Valencia en el tren de Media Distancia que se dirige a Murcia con parada en Villena. El tren sale a las 7:08 de la mañana, pero merece la pena el madrugón ya que se aprovecha el día para pedalear. Para reservar el billete de bicis es mejor sacarlo anticipado, ya que sólo permiten tres por vagón. Este tren es el mismo que cogimos en la ruta que nos llevó a Xàtiva, así que ya sabíamos donde poner las bicis y como atarlas.

En Villena dimos una vueltecilla pero sin llegar a subir al Castillo, que siempre dejamos para otra ocasión. Y salimos en dirección a Biar por la Vía Verde del Xixarra, que está bien indicada a la salida.

Carteles de la Via Verde a la salida de Villena
La ruta se llama así en honor al ferrocarril que la recorría entre Villena-Alcoi-Yecla y que recibía este nombre. El firme está perfecto, tramos de gravilla y tramos de asfalto, y pedaleamos alegremente hasta llegar a Biar.
De momento va bien 
A partir de Biar la ruta prosigue, en peores condiciones, hasta Bocairent. Este es un precioso pueblo declarado conjunto histórico-artístico, que merece un paseo y una visita. Como nosotros tenemos allí unos buenos amigos, almorzamos con ellos y damos una vuelta por la Feria Medieval, que se celebra todo el fin de semana.

En la singular Plaza de Toros
La plaza de toros de Bocairent, construida en 1843, es la más antigua de la Comunidad Valenciana. Es una pieza única y singular por su originalidad, ya que está excavada en su mayor parte en roca viva. Además de la plaza, nos quedan por ver las Covetes, así que haremos otra visita, lo prometemos!

Volveremos pronto a Bocairent, que nos ha encantado
De Bocairent a Muro de Alcoy nos quedan unos 20 kilómetros, siempre en bajada, rodeados de una vegetación preciosa: es la Sierra de Mariola. Dejamos Agres a la derecha y continuamos camino parándonos de vez en cuando a mirar el track.

Ismael comprobando el camino
Mariola es una pasada, que bonita Sierra!
Llegamos a Muro y descansamos un rato, que nos lo hemos ganado!- El hotel es el Vila de Muro, situado en la carretera por la que entramos, pero desde el que se llega al centro en un momento. Salimos a tomar una cerveza pero se han debido de ir todos a Bocairent a la fiesta medieval, porque no vemos mucho ambiente y volvemos a cenar al hotel (muy bien por cierto). Y a la cama pronto, que nos duelen las piernas.

Indicaciones de la via verde al salir de Muro
Por la mañana salimos de Muro y cogemos la Via Verde del Serpis. Los primeros kilómetros son muy agradables: la Sierra Mariola aún nos acompaña y nos lleva a los pueblos de Gaianes y Beniarrés, por carreteras asfaltadas y muy poco tráfico a esa hora de la mañana.


Siguiendo las indicaciones
En L'Orxa decidimos almorzar pues empieza la parte más exigente de la ruta, y sabemos que tenemos que tener fuerzas. Y acertamos, porque este tramo de la Via verde está más indicado para andar que para las bicicletas, o al menos para bicicletas como las nuestras, cargadas con alforjas. 

En la antigua estación de L'Orxa
La pista es cuesta abajo pero tiene muchas piedras y baches, eso sí el paisaje es espectacular, rodeados de montañas y verde. Recordad que hay que llevar luces pues hay muchos túneles y no están iluminados, alguno de ellos es bastante largo.

Al principio está pisada, luego empeora

A la entrada del túnel con la luz frontal
Esta zona se llama el Barranco del Infierno: son unos 15 kilómetros de bajada suave, atravesando parajes espectaculares, con el río Serpis siempre a la izquierda. No busquéis carteles indicativos ni nada parecido, se ve que no les resulta rentable a pesar de estar llena de ciclistas y caminantes (y también algún coche y alguna moto loca).

Pedaleando entre montañas

Vemos mucha agua por el camino
La llegada a Villalonga casi nos cuesta una vida, y es que para alcanzar el pueblo hay que subir unas cuestas tremendas de una cantera. Y de allí a Gandía otra vida en los gases que respiramos de todos los coches en la carretera, a pesar de ser comarcal, de tanto tráfico que había. Son 10 kilómetros horrorosos antes de llegar a la playa.

Que bonito el mar, marinero
En Gandía descansamos en el Hotel Principal y esta mañana, después de un desayuno espectacular, hemos salido rápidos hacia Valencia. Tan bien hemos desayunado que ni hemos parado a almorzar. Y es que amenazaba lluvia todo el camino y la ruta - por el Perelló, el Palmar, el Saler y Pinedo - ya nos la sabemos de memoria. Así que hemos llegado a casa a mediodía, a tiempo antes de que empezara a llover. Y ya estamos deseando volver otra vez!

jueves, septiembre 13, 2018

Vacaciones en el Algarve

Septiembre otra vez y ya está aquí la Semana de la Movilidad, que hoy comienza con una agenda repleta de actividades. Pero antes de contaros todo lo que han organizado, dejadme volver al verano y a las vacaciones que pasamos en el Algarve portugués.

Calas de ensueño en el litoral
Digo portugués por decir algo, porque todo lo que nos rodeaba era inglés. Y es que a los británicos les encanta este lugar para pasar las vacaciones, y la libra esterlina domina los restaurantes, los bares (típicos pubs ingleses, con sus pintas y sus partidos de fútbol) y las urbanizaciones, como la que estábamos, Monte Paraíso. El apartamento era más que perfecto, y hasta los ingleses de la piscina eran educados.

Las vistas desde el apartamento
Calas hay infinitas y cada una más bella que la anterior. Eso sí, suspenden en accesibilidad. La mayoría tenían complicadas escaleras de acceso, rampas imposibles, y algunas hasta cuerdas y escaleras. La más cercana al apartamento, Praia Paraiso, era una de las más bonitas.

Praia Paraiso, un ídem
También la playa de Carvoeiro, el pueblo en el que nos encontrábamos, era muy pintoresca. Aunque son las calas más famosas del Algarve las que más turistas recogen. Son la Praia de la Marinha y la de Benagil. En la primera hay dos zonas de arena, y otra de rocas, y hasta una cala escondida a la que se accede por un pasadizo secreto.

La zona de rocas de la Praia de la Marinha
La de Benagil es muy conocida por unas cuevas a las que se puede acceder en barco, o nadando. Nosotros fuimos así y como se nos olvidó la funda hermética para el móvil no pudimos hacer fotos. Pero si buscáis en google "Benagil gruta" veréis que merece la pena la visita.- Serán unos 10 minutos nadando, más fácil si vas con gafas y tubo, y el resultado es mejor que en barco porque los de los barcos no entran en la cueva. Si el agua no es lo tuyo, desde la misma playa salen los barcos en distintas modalidades y precios de excursión.

Las chicas en Benagil, las grutas están a la izquierda
Además de la playa y la piscina, también andamos bastante. En Carvoeiro está la zona del Algar Seco, un paraje con aire "espacial", o lunar más bien, que lo hace especial, un laberinto de rocas esculpidas por el mar. Otro paseo interesante es el de los Promontorios, desde Carvoeiro hasta Ferragudo. Un paseo de unos 7 kilómetros por todo el litoral en el que puedes asomarte a acantilados de vértigo.

En los acantilados

Valeria escalando por el Algar Seco

Otro lugar con encanto es Ponte da Piedade. Para visitarlo hay que ir a Lagos, y desde allí está muy indicado el camino. Se trata de un faro y unas formaciones rocosas que pueden visitarse también en barco o kayac. Nosotros hicimos la excursión a pie, al atardecer, pues es el mejor momento del día para visitarlo. Las rocas tienen una tonalidad dorada y el contraste con el agua hace un paisaje precioso.

Toda la family en Ponte de la Piedade
En definitiva lo hemos pasado muy bien. Y hemos cargado las pilas, que es lo que hacía falta. Y ya en Valencia os dejo con el programa de la Semana de la Movilidad.  Actividades para niños y mayores, el día de la bici, el día sin coches, y charlas y debates interesantes. Empieza hoy con la inauguración de una exposición dedicada al tío Pepe, activista veterano y vecino del barrio del Cabañal. No os la perdáis!