lunes, marzo 22, 2010

Bologna la rossa, Venezia y Ferrara en bici

El viaje que teníamos programado para estas fallas empezó con mal pie, y nunca mejor dicho. Una semana antes de la salida, Inibi, nuestro querido amigo y corresponsal ocasional, sufría un accidente de bici de poca envergadura pero graves consecuencias: una operación de tobillo, 8 tornillos entre la tibia y el peroné, y tres meses por delante para recuperarse, ayudado de momento por una escayola hasta la rodilla. Y todo por una caida bastante tonta y un calapié que no quiso salir de su sitio. Asi que con pena dejamos a Inibi en el Clínico, nos saltamos el paso del check-in-online de su billete, y salimos con Ryanair para Bologna nosotros cuatro, Gonza y Emi.

A Bologna la llaman la Rossa (La Roja, en Italiano), por sus tejados rojizos y por su talante liberal: allí fue donde se fundó el Partido Comunista Italiano y su ayuntamiento ha sido tradicionalmente de izquierdas, desde 1946 hasta hoy. Al llegar nos encontramos con una ciudad por la que parecía no haber pasado el tiempo: calles adoquinadas, pórticos por todas partes, trolebuses y edificios de tonalidades rojizas. En el centro, la Piazza Maggiore siempre animada, y las Due Torri que se levantan majestuosas desafiando la gravedad.


Bologna desde la Torre Asinelli: 498 escalones y 98 metros de altura


Los soportales de Bologna, por todas las calles. No hace falta paraguas!


Un trolebús en Bologna

Bologna fue la primera ciudad europea en tener servicio de bicicletas público: si, eso que ahora en España se está instaurando con éxito en Barcelona, Zaragoza o Sevilla y que aquí parece que veremos para el verano. El servicio continúa en activo y es gratuito. Así estaba la ciudad, llena de bicis, favorecido por el hecho de ser una ciudad universitaria llena de estudiantes. De Bolonia es la primera universidad europea, y su facultad de derecho es la más antigua y conocida de Europa. Así que la ciudad está llena de bicis, pero tambien de bares, restaurantes, y el ambiente típico universitario.
El servicio gratuito de bicis municipal

En Bologna nos alojábamos en el Albergo Centrale , en el centro de la ciudad, con un desayuno espectacular. Se portaron muy bien pues no nos pusieron problemas para anular la habitación de Inibi, y lo recomendamos sobre todo por su situación muy cómoda para ir y venir andando a todos los puntos de la ciudad: la zona universitaria, por Via Zamboni; la comercial, una gozada para los amantes de la moda y las marcas italianas en la Galería Cavour e infinidad de tiendas en la Via dell'Independenza; o los bares de Via del Pratello. Pasear por Bologna es muy agradable. Los comercios son a la antigua, de esa manera que tanto se echa de menos en España: sombrererías, papelerías, tiendas de pañuelos, de guantes, y sobre todo las librerías: cuanto leen en Italia! Bologna estaba llena de librerías a cada cual más bonita. Y cuando te cansabas de andar, un helado delicioso, o un macchiato o un capuccino. Y si es sobre las 7 de la tarde, el aperitivo: una hermosa costumbre italiana, acompañar un vino o una cerveza o un campari con una serie de tapas, ensaladas, bocaditos, dulces o salados. Si vais a esta ciudad, no dejeis de tomaros un aperitivo en el Mambo: el Museo de Arte Moderno de la ciudad: buenísimo y lleno de glamour. Hasta los camareros estaban para comérselos. ;-)

Además de todo eso nos dio para hacer dos excursiones, en tren. Desde la página de Trenitalia se pueden programar los viajes, ver los horarios y los precios de los trenes. El primer dia viajamos a Venezia, en un tren regional. El viaje duraba dos horas, pero mereció la pena. De los cuatro adultos que íbamos, yo era la única que no había visto la ciudad, así que me pasé el dia con la boca abierta. Me pareció una ciudad única, preciosa, de otro mundo. Bajar del tren y abrir los ojos como platos fue todo uno: y no me extiendo más, porque muchos la habreis visto. Y los que no haceros una idea (pequeña):

Venezia desde el puente del Rialto

En Venezia paseamos andando y en góndola: ya se que algunos pensareis que es una turistada pero yo antes me quedo sin cenar que no montarme, y eso que el gondolero apenas cantó Oh Sole Mio como siempre habia cantado en mis sueños...Venezia en góndola, SI, el silencio de los canales, los Palazzos que te miran, el reflejo en las aguas del canal...ah Que profunda emoción, recordar el ayer, cuando todo en Venecia, me hablaba de amor...


Iros todos que yo me quedo aqui a trabajar de Gondolera

La otra excursión que hicimos apenas fue pensada; pero nuestro amigo Pep que también andaba en Bologna (cosas de Ryanair) nos la recomendó encarecidamente: Ferrara. A poco más de media hora en tren, Ferrara es una ciudad medieval, pequeña, y cómo no: llena de bicis!! Alli por fin pudimos alquilar unas bicicletas y darnos una vuelta por el foso que rodea las murallas de la ciudad y el centro histórico, por supuesto cerrado al tráfico motorizado y sólo permitido a peatones y bicicletas.

Emi dispuesta a empezar la ruta

En Ferrara casi nos da el sindrome de Stendhal: para el que no lo sepa, es cuando ves una cosa tan bonita que el ritmo cardíaco te sube a mil, y la emoción te embarga: se ve que al señor Stendhal le dio en Firenze, y a nosotros casi nos da el la plaza de Ferrara. Y es que entrar en esta ciudad con la bici y darnos de bruces con los palacios, el castillo, la catedral, sin apenas esperarlo es para provocar taquicardia. Muy muy recomendable para visitar, y si es posible en bicicleta.

En la puerta del Castello Estense, stendhalizados y en bicicleta

No sé que es lo que más me ha gustado de este viaje a Italia; si el ambiente de Bologna, la divina Venezia, los tortellini, las bicis en Ferrara, el carpaccio, las cervezas, el tren, el helado de mascarpone, el aperitivo, las torres o los tejados bologneses. Pero si sé que volveré a Italia: lo hemos pasado genial, gracias tambien a la buena compañía de Emi y Gonza. Asi que hasta entonces, Ciao Bella Italia!!



11 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Que bonito,qué envidia!Blue

Rous dijo...

sí, mucha envidia¡¡¡¡

vik dijo...

qué viaje más chulo!!yo espero volver algún día a Venezia

Anónimo dijo...

Envidia pero de la buena, pero por lo menos dentro del desastre (pa mi) os lo habeis pasado superbien, da gusto veros, hbara que proponer algún nuevo viaje a Italia pa compensar.

Inibi-patapalo

Anónimo dijo...

envidia y de la buena es lo que dais,y las fotos tan chulas, asi que como no he podido ir habra que ir pensando en algún nuevo viaje por la Italia

inibi-pataescayola

toupeiro dijo...

Siento lo de Inibi. Para un deportista es duro quedarse un tiempo en el dique seco; lo sé por experiencia, pero también sé que pronto pasará a ser un simple recuerdo y podrá hacer una vida normal disfrutando de sus deporte favorito.

Buen reportaje vacacional. Me alegro de que os hayáis divertido.

emilieta dijo...

yo creo q lo q más gustó fue el carpaccio del 1º día ;P

El Impenitente dijo...

Un saludo para Inibi. Más de una vez lo he visto con su bici, por el río, por el centro, con un chubasquero amarillo. La próxima vez que te vea te abordaré, aunque sólo sea para celebrar que estás curado.

Ni en Ferrara, ni en Venecia ni en Bolonia. Guardo esta entrada pues me servirá de guía en el futuro. Seguro.

Anónimo dijo...

Gracias a todos/as, intento portarme bien para recuperarme pronto, de momento estoy haciendo un curso CCC de paciencia y aburrimiento nivel I. Impenitente manifiéstate cuando me veas, la verdad es que cuando voy hacia el curro no me entero de na y menos con mi superchubasquero amarillo que parezco la bici de ET.

Inibi-pataescayola

Anónimo dijo...

Gracias a todos/as, intento portarme bien para recuperarme pronto, de momento estoy haciendo un curso CCC de paciencia y aburrimiento nivel I. Impenitente manifiéstate cuando me veas, la verdad es que cuando voy hacia el curro no me entero de na y menos con mi superchubasquero amarillo que parezco la bici de ET.

Inibi-pataescayola

cucumber dijo...

Italia es una pais al que se podría ir todos los meses unos días, por muchísimas razones. Y ademas ahora descubrimos que en sitio como Ferrara, la bici manda, lo que supone una sorpresa, por que siempre se tiene la idea del trafico italiano como caótico.
Asi, que si no había suficientes motivos para visitarla, ahora tenemos más.
Forza Italia (menos en el futbol, claro!)
Animo Inibi, que ya queda menos.