jueves, diciembre 01, 2011

La ciudad es de todos

Sobre todo, durante estos días, es de la policía municipal. Los agentes han comenzado una campaña esta semana, desde el lunes, que durará hasta el 11 de diciembre, y que pretende vigilar el cumplimiento de la ordenanza sobre circulación que se aprobó el año pasado. Yo ya dí mi opinión sobre las normas aprobadas, y hasta ahora, las campañas informativas de la policía, como el reparto de folletos, me parecieron realmente bien. Pero el caso es que a la gente le cuesta un poco cumplir las normas, y parece, que al menos en Valencia, si no hay sanción no hay cumplimiento. ¿El resultado? 530 multas y 887 avisos en tan sólo tres días, indignación entre los usuarios de la bici y un revuelo en el Facebook con posiciones, casi todas, en contra.

Los ciclistas indignados, en algunas ocasiones, tenemos más que razón. No entendemos porqué aparcar la bici en una farola puede hacerle daño a alguien (la farola, que yo sepa, no se queja). Sobre todo cuando los aparcabicis escasean y en muchas zonas de la ciudad son inexistentes. Otras veces, no tanto. Circular en dirección contraria, por las aceras llenas de gente y a alta velocidad es perjudicial para todos los que vamos en bici, a los que se nos acusa, no sin razón, de andar como locos. Han sido varios los atropellos de menor o mayor gravedad en las calles de la ciudad, una ciudad que, no olvidemos, ha cuatriplicado el numero de bicis en poco más de dos años, y que empieza a ofrecer una cara mucho mas bonita que antes.

Imagen de uno de los folletos del Ayuntamiento de Valencia

No lo estropeemos. Compraros las luces para andar de noche (hasta en los chinos tenéis, y vuestra seguridad sera el triple). Olvidaos de escuchar música al pedalear. Tratar de circular por el carril bici, y si no existe, bajar a la calzada: hay miles de itinerarios de calles pequeñas por las que circular, sólo hay que pensarlo un poco antes de salir. 

La campaña durara un par de semanas, las buenas costumbres espero que duren para siempre. Claro está que a cualquiera nos puede pillar, pero tenemos que concienciarnos de que somos tráfico, somos parte del tráfico, y hay que cumplir unas pequeñas normas. A cambio somos los únicos a los que el aire nos da en la cara mientras vamos de casa al trabajo, y los que llegamos más sonrientes a trabajar.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta campaña de las bicis va acompañada de otra para que los perros vayan atados y con su microchip.
Hay algunas zonas en las que los perros sueltos jugando juntos no molestan a nadie, como en algunos rincones del parque de cabecera, donde no circulan bicis ni hay nadie por ahí. Pero aunque los propios policias comprenden que los perros necesitan correr y jugar, ya nos han advertido de que pueden caernos 150 euros de multa.

Blanca dijo...

El comentario de los perros es de Blanca

Tío Gilito dijo...

Hay que pedir sentido común a todos, a los municipales también; no conozco a nadie que haya sido multado pero multar a alguien que circula por la acera dando prioridad a los peatones que circulan por ella solamente responde al afán recaudatorio de Rita. Para mucha gente su vida vale más que el importe de la multa.

cucumber dijo...

Por principios creo que hay que siempre nos tenemos que organizar, y el tema de la bici tambien. No se puede, como veo leyendo y oyendo desde hace dias, santificar a los ciclistas como si tuvieran que estar por encima del bien y del mal. la bici es un vehiculo y como tal hay que regularlo. No se puede circular por una acera a mas de 20 por hora y funcionar como si fueras andando. Por desgracia el tema sancionatorio siempre va unido a la ley, luego vendra el sentido comun, que como creo que decia Sabina, es el menos comun de todos los sentidos

El Impenitente dijo...

En un problema de educación al final. Educación de ciclistas, peatones y conductores. Y es cierto que unos pocos os crean mala fama. En el río pone bien claro para quien lo quiera leer que las bicicletas pueden circular a velocidad de peatón. Siempre están los que se piensan que el río es su velódromo. Como dijo Cucumber una vez, que se vayan al Garbí. Y luego esas veces que voy llevando a mis críos al colegio y viene una bibicleta por la acera, se me pone detrás y empieza a tocar el timbre. Pues no nos apartamos. Nos requiere, tuteándonos y en imperativo, por supuesto, que nos apartemos. Me temo que no. Cuando nos pasa me mira de chaspón y masculla algo en arameo. Yo le deseo quinientas piedras en el riñón y asunto concluido.

Y si a estos les cae una multa de jaque mate, pues yo bien que me alegro.

cucumber dijo...

Acabo de ver a dos municipales con un furgon perdiendo tiempo en romper un candado de bici que estaba atada a una farola.La bici no molestaba a peatones, coches u otras bicis. Creo que con el tema del aparcamiento de bicis se estan pasando. Se tiene que penalizar la puesta en peligro de peatones y de otros ciclistas, pero una pobre bici aparcada no es ningun peligro. Me ha dado pena la bici, dos contra uno..mierda para cada uno!

GONZALO dijo...

Hace falta mas civismo a todo el mundo. Las bicis por la calzada, los peatones por la acera, y los municipales a multar a los coches en doble fila, hacer cumplir el límite de velocidad máxima (50 Km/h. o 25 Km/h. Son a los coches a los que hay que reducir el espacio, no a los peatones. Hay que circular en bici por la calzada.
Gonza