lunes, diciembre 31, 2012

Pedaleando en el Campello

Hemos pasado un par de días en el Campello, Alicante, y aunque la bici no la hemos cogido mucho, escribo unas líneas y aprovecho para desearos un muy feliz año nuevo 2013, y contaros cómo hemos pedaleado por allá.


El Campello está situado muy cerca de la ciudad de Alicante, y tiene dos cosas buenas: el sol y la playa. Porque el resto, la verdad, deja bastante que desear. Como en muchos de los pueblos costeros de la Comunidad Valenciana, los despropósitos inmobiliarios han construido un paisaje bastante desolador, repleto de edificaciones sin ningún asomo de gusto o planificación, pensado exclusivamente para los coches y muy poco en la bicicleta o el peatón. Los recorridos por la zona costera, hacia el norte dirección Villajoyosa, hacia el sur dirección San Juan, dan buena muestra de ello: no paramos de encontrarnos urbanización tras urbanización, casas, apartamentos, asfalto. Y de vez en cuando, esto.

La Cala del Morro Blanc, exclusiva para algunos
Sus 23 kilómetros de costa convierten a El Campello en la localidad con mayor extensión litoral de la Comunidad Valenciana, pero la verdad es que está poco aprovechada. O demasiado, según se mire. Las calas están tan escondidas que es casi imposible llegar, las casas están construidas hasta el mismísimo borde del mar. No existe un paso para peatones, mucho menos para bicicletas, y la ruta se convierte en una entrada/salida de urbanizaciones que terminan en la Cala Naturista de la LLoma de Reixes.

Con esta foto me contrata la Generalitat
Si exceptuamos las ganas de pedalear con las alforjas llenas de bombas para derribar objetivos como éstos:


La verdad es que el paseo transcurre agradablemente, y termina de arreglarse comiéndose un arroz a banda en la playa. ¿He dicho sólo dos cosas buenas? No, el arroz a banda también está incluido. 


Con el arroz en el cuerpo todo nos pareció mucho mejor, hasta la altura del Gran Hotel, donde fuimos a echarnos la siesta. Ya recuperados, nos marchamos de excursión a Benidorm, con el TRAM, un servicio de tren metropolitano que recorre la zona desde Alicante hasta Denia, una verdadera gozada. Como Benidorm ya lo conocíamos, no nos asustamos con los rascacielos, aunque sí con las multitudes. El paseo por el "Tubo" nos dio ganas de volver corriendo-bueno, en tranvía- a El Campello, y acabar las minivacaciones tranquilos, al sol alicantino.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

menos mal que tenemos el sol, la playa y las ganas de pedalear.

FELIZ PROSPERO Y CON MUCHAS RUTAS QUE VISITAR 2013


inibi

Jose dijo...

Feliz año y felices pedaladas.

Slim dijo...

Feliz año chicos!

El Impenitente dijo...

El arroz a banda es la felicidad misma.

Feliz año.