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domingo, junio 27, 2021

La Vía Verde del Plazaola y San Sebastián en bici

Nos hemos ido unos días al norte a recorrer en bici una de las Vías Verdes más conocidas de España, y de paso conocer San Sebastián, una ciudad preciosa que nunca habíamos visitado. Las dos cosas nos han gustado mucho, mucho, y os recomendamos pues merece la pena la visita y el recorrido.

La estación de Lekumberri, punto de inicio de la Vía Verde

La Vía Verde del Plazaola transcurre entre Navarra y Gipuzkoa siguiendo el rastro del ferrocarril del mismo nombre que funcionó durante cuatro décadas uniendo Pamplona y San Sebastián. Nosotros realizamos el trayecto desde Lekumberri a Andoain, unos 42 km, de ida y vuelta, atravesando unos 40 túneles y frondosos bosques.

Isma saliendo de la estación a primera hora de la mañana
La estación tiene un bar y un pequeño museo y vagón de juegos para niños. A esas horas de la mañana estaba desierta.

Carteles indicativos
Los carteles se repiten en toda la ruta, que está perfectamente indicada con km y desniveles de cada tramo. La vía es muy adecuada para andarines y enlaza con muchas excursiones señalizadas hacia el interior del valle.


Un bosque mágico de hayas, robles, castaños y nogales nos rodea a lo largo del camino y nos envuelve a cada paso. Y de vez en cuando, los túneles. Hasta 40 encontramos en el recorrido, algunos de unos pocos cientos metros y otros más largos. El túnel de Uitzi es el más famoso de todos ellos: 2,7 km de longitud. 

A la entrada del túnel de Uitzi
Es recomendable llevar luces delanteras y traseras, puesto que algunos túneles no están iluminados y en los que sí , la luz nunca es suficiente. Nosotros llevábamos unos faros de Biciutat que la verdad nos vinieron de perlas. También hace mucho frío dentro, así que en los largos es mejor ponerse la chaqueta antes para no estar parando a mitad. Entre túneles y verde el camino se hace bastante entretenido.

Que verde todo!
En el camino no encontramos mucha gente así que yo cuando me cansé tuve que preguntarles a unos burritos cuanto faltaba, pero no me hicieron mucho caso, ellos estaban a la suya, super cariñosos.


La ruta nos encantó! comimos en Andoain una menestra buenísima y la vuelta, se hizo un poco larga (al final nos salieron 82 km), pero igualmente la disfrutamos. Una ruta preciosa para repetir con los colores del otoño.

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Al día siguiente visitamos San Sebastián en bici. La ruta que seguimos fue un proyecto de la asociación ciclista de la ciudad Kalapie y consiste en una vuelta a la ciudad de unos 25 km. 

Mi bici y el Kursaal
San Sebastián es ciudad ciclista y lo hemos comprobado: hay muchísimos carriles bici, y muchos ciclistas: jóvenes y mayores recorren la ciudad y las bicis se amontonan en los aparcabicis repartidos por sus calles. La ruta que seguimos recorre los edificios más emblemáticos.


La figura frontal de una paloma con las alas abiertas situada al final de la Playa de la Zurriola o Playa de Gros es un buen ejemplo. 


El mirador del Parque de Ametzagaina, con una panorámica impresionante de Donosti, es la única subida de todo el recorrido.


El estadio de Anoeta, en color azul, como no! es otro de los puntos por los que pasamos con nuestras bicicletas.


Aquí también pasamos por un túnel! El de Morlans conecta la ribera del Urumea con la zona universitaria. El túnel es el protagonista de un paseo prácticamente subterráneo, que ostenta el galardón de ser la galería urbana para bicicletas más larga de Europa.


La zona del Peine del Viento es realmente bonita. Allí aprovechamos para almorzar en el Ñam unos pinchos riquísimos. (la verdad que se come bien en el norte).


Las playas son muy bonitas. En la ruta se pasa por tres, la de Zurriola, la de Ondarreta y por supuesto la famosa playa de la Concha, muy animada ayer porque lucía un sol radiante.


Cuando llegas a la zona del Aquarium tienes que subir en ascensor a la zona de arriba para continuar la ruta, pero no hay problema, las bicis caben en el ascensor!!

La verdad es que la ruta es muy bonita y es una forma perfecta de conocer San Sebastián. Aunque también os recomiendo perdeos por las calles de la ciudad andando, y parando de vez en cuando a tomar un zurito y un pincho. Un sitio para volver!!

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lunes, octubre 21, 2019

Budapest, mucho más que una ciudad

Hemos pasado unos días en Budapest visitando a nuestra hija Amanda, que pasa el año disfrutando de una beca Erasmus en la NUPS. Lleva un mes allí y -de momento- está más que contenta con su elección. Y es que Budapest es mucho más que una ciudad, no sólo porque es la unión de tres: Óbuda (la antigua Buda), Buda y Pest, sino porque contiene todo lo que puedes pedirle a una gran capital junto al encanto de las pequeñas ciudades europeas.

Vista de Pest desde Buda
Buda era la antigua sede real y en ella podemos encontrar el Castillo de Buda, antiguo hogar de los Reyes de Hungría. Podemos subir andando o en el autobús 16, también hay un funicular aunque estos días andaban revisando su funcionamiento. No muy lejos del Castillo se encuentra el Bastión de los Pescadores, un mirador de siete torres –una por cada una de las tribus magiares que fundaron Hungría– desde donde se obtienen las mejores vistas de Pest.

La foto más típica: en los arcos del Bastión de los Pescadores
Al lado mismo del Bastión se encuentra la Iglesia de Matías, con su tejado multicolor es otro de los puntos más fotografiados de Budapest.

La iglesia es preciosa
También en Buda - no tiene que ser el mismo día - se encuentra la colina Gellert. Subir a la cima, visitar la Ciudadela, fotografiar la Estatua de la Libertad, es sin duda un aliciente. Pero lo mejor de la excursión es el camino, que en esta época del año está precioso, con los colores del otoño más bonitos que el tejado de la Iglesia de Matías.

Por la Colina Gellert
Si habéis estado en Budapest os sonará lo de Gellert por el famoso balneario del mismo nombre. Y es que otro de los encantos de la ciudad son sus baños termales, repartidos por toda la ciudad. Nosotros esta vez estuvimos en los Baños Széchenyi, construidos entre 1909 y 1913 en estilo renacentista moderno: 21 piscinas, algunas de ellas al aire libre y otras en el interior, saunas diferentes, y el agua super calentita. Una auténtica gozada si habéis subido y bajado a la colina Gellert.

El baño en agua termal, un puntazo
Los baños Széchenyi están ya en Pest, concretamente en el parque de la ciudad, que también alberga el Castillo Vajdahunyad, un estanque donde pasear en barca - y que en invierno se convierte en pista de hielo - y la estatua del anónimo, a la que si le tocas el lápiz te da buena suerte.

Valeria tocando el lápiz del anónimo
Hasta Pest hemos llegado cruzando uno de los puentes sobre el Danubio, y es que esta ciudad también la recorre el río más majestuoso de Europa. Hay varios: el puente de Elizabeth (dedicado a la emperatriz Sissi), el de la Libertad, el fotografiado Puente de las Cadenas o el Puente Margarita, situado junto a la isla del mismo nombre. En esta isla no están permitidos los vehículos, sólo a pedales, así que el equipo pedaleando alquiló una bicicleta para recorrer las 96 hectáreas de la exuberante isla, un remanso de paz en la ciudad.

La foto del blog
Nada más cruzar el puente Margarita podemos visitar la tumba de Gül Baba, que recuerda el pasado otomano de la ciudad. Para llegar hay que subir una calle empedrada con una cuesta tremenda, pero merece la pena por ver el museo que alberga muchas curiosidades del pueblo turco, que ocupó la ciudad unos 140 años.

Con nuestro colega Gül Baba
En Pest, en la orilla del Danubio, encontramos el Monumento de los Zapatos, una obra de arte  formada por 60 pares de zapatos de hierro en homenaje a los judíos asesinados por el Partido de la Cruz Flechada (un partido político húngaro de carácter fascista, pro-alemán y antisemita, semejante al Partido Nazi germano) entre 1944 y 1945.

Los zapatos de los judíos
No olvidan en Hungría las atrocidades de los nazis ni del pasado comunista, y ambas etapas están bien representadas en el TerrorHaza, la casa del Terror. El museo recuerda a las víctimas de represión, tortura y asesinato, de los dos períodos totalitarios que sufrió Hungría a lo largo del siglo XX, y estrá albergado en el edificio que sirvió de cuartel general tanto a los nazis como a la policía secreta. Un lugar tan imprescindible como escalofriante, sobre todo la visita a las celdas de tortura.

Para quitarnos la tristeza, ¿que tal si visitamos el más importante edificio de Budapest? Y es que hemos dejado casi para el final el Parlamento. Recomendamos contratar la visita guiada que nos conducirá por sus lujosos 'lobbies' adornados con kilos de oro y metros de alfombra roja mientras aprendemos más sobre su historia. El punto fuerte: la corona y el cetro de Esteban I, primer rey de Hungría, custodiados bajo una cúpula de 96 metros de altura.

El Parlamento por fuera
El Parlamento por dentro
En Pest podemos ver además la Basílica y la Gran Sinagoga, que compiten en belleza. Pasear por la hermosa avenida Andrássy, que culmina en la despampanante Plaza de los Héroes. Tomarnos algo por la zona de la Ópera. O encantarnos con el ambiente del barrio judío, la zona más alternativa y con más vida de la ciudad, donde se encuentran los "ruin bars", con una mezcla medio decadente y medio turística. ¿quieres más razones para visitar Budapest? Es el Mejor Destino Europeo para 2019. 

Algunos consejos:

*Todavía no tienen Euro, utilizan el Florín Húngaro. Ojo con las comisiones de los locales de cambio, y revisad las condiciones de vuestros bancos y tarjetas de crédito.

*Sacad un billete de 72 horas para el transporte público: por escasos 13 euros acceso a todos los viajes en metro, autobús o tranvía, que tienen una frecuencia envidiable.

*Probad la gastronomía húngara: los restaurantes típicos están por todas partes y la comida está muy sabrosa, aunque algunos platos tienen mucha salsa.

*La cerveza Dreher es la marca más famosa aunque tienen cientos y muy bien de precio. Probadlas todas y dejaos envolver por el ambiente de los bares!!

*Nos alojamos en el Atrium Hotel, a un paso de la estación de Blaha que te conecta en tranvía o metro con cualquier punto de la ciudad. Y está muy ceca del barrio judío, zona de restaurantes y bares.

Hasta la próxima Budapest!!





domingo, septiembre 08, 2019

Pedaleando por el Delta del Ebro

Este verano hemos pasado unos días en el Delta del Ebro, una zona muy cercana a Valencia y que nunca habíamos visitado. La verdad es que nos ha gustado mucho, también porque han sido unas vacaciones muy activas y hemos hecho un poco de todo: bici, monte y playa.

El puerto de Sant Carles de la Ràpita
Nos alojábamos en el hotel La Rápita, que recomiendo fervorosamente si eres una familia con niños pequeños. En este hotel los niños son los reyes!. 2 adultos, aunque estábamos muy anchos en las habitaciones cuádruples, no acabábamos de encontrarnos, sobre todo en la piscina. Sin embargo la localización fue perfecta para nuestras excursiones. El primer día, y antes de pasar por el hotel, nos dirigimos a Aldover.

En Aldover sacamos las bicis de la furgo, y a pedalear
Por Aldover pasa la vía verde que une Tortosa y La Puebla de Híjar. Su trazado es el del ferrocarril del Zafán, y tiene el honor de recalar y acompañar al río Ebro, en la mayor parte de su recorrido, y el privilegio de discurrir entre dos parques naturales. La via se divide en tres etapas: la primera, por tierras turolenses, desde La Puebla de Hijar hasta Arnés-Lledó. La segunda, la Terra Alta, arranca en la frontera entre Aragón y Cataluña, y pasa por Bot, la Fontcalda, y el Pinell de Brai. Y la tercera, el Baix Ebre, llega hasta Tortosa.

El rio Ebro
Nosotros salimos de Aldover y recorrimos unos 25 km, más o menos hasta Fontcalda, un recorrido precioso, con infinidad de túneles, entre el Baix Ebre y la Terra Alta. Por el camino nos encontramos con el azud de Xerta, obra de ingeniería árabe que retiene y canaliza las aguas del Ebro para regar las huertas y arrozales del curso bajo del río.

El azud de Xerta
La via verde, cómoda, plana, bien señalizada, es una estupenda manera de pedalear. Como nos quedamos con ganas, otro día decidimos hacer otra via verde, esta vez el Camino de Sirga. El camino va de Amposta a la desembocadura del río, unos 25 km. Este camino a orillas del río guardaba una estrecha relación con los laúdes, unas embarcaciones que navegaban cauce arriba del Ebro transportando principalmente arroz .

Via verde bien marcada
La ruta llega hasta la Illa de Buda, aunque si quieres alargar un poco más la excursión te recomiendo seguir pedaleando 3 o 4 km más y llegar al mirador de la Alfacada y la cala del Migjorn. Desde el mirador se puede ver todo el Delta (además de multitud de aves). Y en la cala se puede uno dar un baño estupendo y tomar una cerveza en el chiringuito.

Vistas desde el mirador
Si además de la bici te gusta el senderismo, una excursión a la Foradada, desde Sant Carles de la Ràpita, es muy buena opción. El monte está en la Serra del Montsià, muy cerquita de Sant Carles. Hay un párquing - el Cocó de Jordi- donde dejar el coche y desde allí la ascensión - de unos 400 metros de desnivel - tiene una duración de unas dos horas. La subida es muy bonita y desde arriba hay buenas vistas del Delta y un lugar mágico para almorzar.

Desde arriba
Otra ruta senderista es la que recorre el GR 92 , que va de L'Ametlla de Mar a L'Ampolla por el antiguo "Camí de ronda", utilizado por pescadores. Un sube-baja espectacular , bastante rompepiernas,  aunque no se separe de la costa. Esta etapa es de unos 15 km, nosotros recorrimos más o menos la mitad, pero eso sí nos bañamos en muchas calas! La del Estany Podrit, la Punta del Áliga, Santa Creus...todas preciosas, con agua cristalina y muy poca gente.

A muchas de ellas sólo se puede llegar caminando
La verdad que han sido 4 días pero muy bien aprovechados!! Las rutas las podéis encontrar en el Wikiloc de Cucumber . Nos ha gustado bastante la zona!! Volveremos pronto.

miércoles, marzo 20, 2019

3 días en Turín

Turín (o Torino, que es su nombre en italiano) no es un destino especialmente turístico. En realidad, lo más famoso de la ciudad puede que sea la Juve, la Fiat, y la Sábana Santa. Pero nosotros hemos pasado tres días allí y ni hemos visto fútbol, ni mucho tráfico, y en el Duomo ya no hay colas para ver el sudario -del que en realidad sólo puede verse una réplica. 

La Catedral de Turín alberga la réplica de la Sábana Santa
Como en casi todas las ciudades europeas, el centro de Turín está bastante restringido al tráfico. Mucha zona peatonal, algunas bicicletas, autobuses y tranvías recorren las calles con adoquines y los soportales típicamente italianos. En la zona de la Catedral se puede ver - y visitar - la Plaza del Castello, el Palacio Real y la preciosa Iglesia de San Lorenzo. Mientras paseas, no olvides tomarte un helado en Alberto Marchetti o en alguna de las deliciosas heladerías de la ciudad.

La Vía Po, una de las principales calles del centro
Si los turistas - casi todos nacionales - no están haciendo cola en la Catedral, es porque están todos en uno de los dos museos más importantes de Turín: el Museo Nazional del Cinema y el Museo Egipcio. El primero es una auténtica gozada para los amantes y aficionados al séptimo arte, y para los aficionados a la arquitectura. Y es que está dentro del edificio más famoso de Turín: la Mole Antonelliana.

La Mole impresiona
La Mole fue construida por el arquitecto Antonelli a finales de siglo XIX y en su interior se encuentra un ascensor panorámico con el que se sube al templete. Las vistas desde allí son impresionantes.

Al fondo los Alpes
La entrada al ascensor es independiente del Museo, pero realmente merece la pena entrar..aunque no te guste el cine. Un recorrido desde los pioneros a la actualidad, con infinidad de vídeos, carteles, escenografías, espacios dedicados a los distintos géneros y muchas proyecciones.

Ismael y El Gatopardo
El Museo Egipcio está situado en el Palacio dell'Accademia delle Scienze, y pasa igual que con el del cine: te lo recomiendo tanto si eres un apasionado de la cultura egipcia como si no. Tómate tu tiempo porque hablamos de cuatro plantas e infinidad de salas y colecciones. Eso sí, está muy bien preparado para el turista medio, y con la Audioguía puedes acceder a la visita familiar (muy recomendable para chavales), la visita rápida -con los imprescindibles - y la larga. Nosotros hicimos esta última, pero sin acceder a los comentarios que profundizaban en cada sala. Eso ya se lo dejamos a historiadores y arqueólogos! Lo cierto es que aprendimos mucho de esta preciosa civilización (más que viendo la trilogía de "La Momia").

El juicio de Osiris en el papiro del Libro de los Muertos
Si tienes ganas de disfrutar de buenas vistas, una tarde has de subir a la Iglesia de Santa Maria, en la cima del Monte dei Cappuccini. Es un paseo muy agradable y desde arriba puede verse una preciosa panorámica. Para llegar has de cruzar el rio Po por el puente Vittorio Emanuele I, y subir hacia arriba entre árboles.

El río Po, la Mole, los Alpes
Y después llega la mágica hora del aperitivo: el spritz es la bebida nacional de Turin -y casi todo el norte del país, un combinado con soda y un licor llamado Aperol. De 6 a 9 de la noche en casi todos los bares tienes la opción "aperitivo" y con la bebida te ofrecen una tabla de cositas para picar. En algunos el aperitivo se convierte en "apericena" y es que para comer tienes hasta un buffet! Una opción bastante buena para cenar.


Aunque si te quedas con hambre, no dudes en ir a una pizzería! Hay miles y todas buenísimas. Nosotros probamos la Cammafà y la Ad hoc, y la verdad que las dos nos gustaron mucho. También estuvimos comiendo en Open Baladin, una birreria con cervezas artesanas situada en un original edificio industrial. Y cenando una pasta riquísima en el Barricata, en la calle Giulia di Barolo, una zona alternativa con bares chulos. La verdad lo hemos pasado muy bien y hemos comido a gusto! Y es que en Italia te sientes como en casa. Un piacere, Torino.

Arrivederci Torino!!




jueves, septiembre 13, 2018

Vacaciones en el Algarve

Septiembre otra vez y ya está aquí la Semana de la Movilidad, que hoy comienza con una agenda repleta de actividades. Pero antes de contaros todo lo que han organizado, dejadme volver al verano y a las vacaciones que pasamos en el Algarve portugués.

Calas de ensueño en el litoral
Digo portugués por decir algo, porque todo lo que nos rodeaba era inglés. Y es que a los británicos les encanta este lugar para pasar las vacaciones, y la libra esterlina domina los restaurantes, los bares (típicos pubs ingleses, con sus pintas y sus partidos de fútbol) y las urbanizaciones, como la que estábamos, Monte Paraíso. El apartamento era más que perfecto, y hasta los ingleses de la piscina eran educados.

Las vistas desde el apartamento
Calas hay infinitas y cada una más bella que la anterior. Eso sí, suspenden en accesibilidad. La mayoría tenían complicadas escaleras de acceso, rampas imposibles, y algunas hasta cuerdas y escaleras. La más cercana al apartamento, Praia Paraiso, era una de las más bonitas.

Praia Paraiso, un ídem
También la playa de Carvoeiro, el pueblo en el que nos encontrábamos, era muy pintoresca. Aunque son las calas más famosas del Algarve las que más turistas recogen. Son la Praia de la Marinha y la de Benagil. En la primera hay dos zonas de arena, y otra de rocas, y hasta una cala escondida a la que se accede por un pasadizo secreto.

La zona de rocas de la Praia de la Marinha
La de Benagil es muy conocida por unas cuevas a las que se puede acceder en barco, o nadando. Nosotros fuimos así y como se nos olvidó la funda hermética para el móvil no pudimos hacer fotos. Pero si buscáis en google "Benagil gruta" veréis que merece la pena la visita.- Serán unos 10 minutos nadando, más fácil si vas con gafas y tubo, y el resultado es mejor que en barco porque los de los barcos no entran en la cueva. Si el agua no es lo tuyo, desde la misma playa salen los barcos en distintas modalidades y precios de excursión.

Las chicas en Benagil, las grutas están a la izquierda
Además de la playa y la piscina, también andamos bastante. En Carvoeiro está la zona del Algar Seco, un paraje con aire "espacial", o lunar más bien, que lo hace especial, un laberinto de rocas esculpidas por el mar. Otro paseo interesante es el de los Promontorios, desde Carvoeiro hasta Ferragudo. Un paseo de unos 7 kilómetros por todo el litoral en el que puedes asomarte a acantilados de vértigo.

En los acantilados

Valeria escalando por el Algar Seco

Otro lugar con encanto es Ponte da Piedade. Para visitarlo hay que ir a Lagos, y desde allí está muy indicado el camino. Se trata de un faro y unas formaciones rocosas que pueden visitarse también en barco o kayac. Nosotros hicimos la excursión a pie, al atardecer, pues es el mejor momento del día para visitarlo. Las rocas tienen una tonalidad dorada y el contraste con el agua hace un paisaje precioso.

Toda la family en Ponte de la Piedade
En definitiva lo hemos pasado muy bien. Y hemos cargado las pilas, que es lo que hacía falta. Y ya en Valencia os dejo con el programa de la Semana de la Movilidad.  Actividades para niños y mayores, el día de la bici, el día sin coches, y charlas y debates interesantes. Empieza hoy con la inauguración de una exposición dedicada al tío Pepe, activista veterano y vecino del barrio del Cabañal. No os la perdáis!