domingo, enero 08, 2012

Pedaleando en Alfàs del Pi

Nos ha costado, pero a estas alturas de la vida ya sabemos lo que queremos ser de mayores: jubilados en Alfàs del Pi. Este fin de semana y gracias a un bono de Let's bonus, decidimos conocer este rincón alicantino del que apenas sabíamos nada. Buscando información en la web, me encontré con que en esta localidad viven jubilados de más de 100 países, como dice El País en este artículo, un geriátrico de puertas abiertas en el que destacan por encima del resto los noruegos: Alfàs es la segunda ciudad de Europa en número de noruegos, después de Londres, y eso se nota en las calles, los restaurantes, los médicos y hasta las ópticas.

Den Norske Optikere, más claro agua






El caso es que en este mundo abuelo la gente es realmente feliz. Se levantan por la mañana y pasean al perro, se toman su café con leche al sol, se leen el periódico en la terraza, hacen la siesta y a la noche, se van al baile del hotel a tomarse unos mojitos a ritmo de pasodoble. ¿Qué como lo sé? Porque es exactamente lo que hemos hecho nosotros, menos lo de pasear al perro, que lo hemos sustituído por la bici.

La playa de l'Albir en L'Alfàs del Pi

La ruta que seguimos fue corta pero intensa. Primero nos dirigimos hacia el Parque Natural de Serra Gelada, camino del Faro. El camino esta asfaltado y es perfecto para pasear en bici o andando, muy preparado y perfectamente señalizado. Mientras subes hay dos miradores desde los que recrear la vista, perderse en el horizonte de la sierra, o del mar.

En el mirador con el Puig Campana al fondo
Al final del camino aparece el faro , recortado en la montaña y a donde se llega tras unos pocos kilómetros de recorrido. En el faro ya no hay fareros, sino un Centro de Interpretación en el que nos enteramos de la historia del faro, de la carretera y de los difíciles accesos a la misma hasta que se construyó el camino en los años 60.

Al fondo del camino el Faro

Al llegar arriba descansamos un poco y empezamos la bajada con cuidado, hasta llegar a la misma playa de l'Albir, punto de inicio de la ruta. Una vez alli, y como nos ha sabido a poco, cogemos el carril bici del Paseo Marítimo en dirección a Altea. El carril recorre toda la playa, dejando al lado derecho restaurantes, tiendas de souvenirs, bares, y el minigolf, todos repletos de carteles en inglés, francés, alemán y sobre todo en noruego.

Cucumber reponiendo fuerzas en el supermercado escandinavo, con su bandera noruega y su kaffebrød
Al llegar a Altea nos metemos a la derecha, hacia el pueblo, siguiendo las indicaciones de las señales, siempre hacia arriba. Altea se encuentra en un promontorio y su casco antiguo es de los más conocidos de entre los pueblos costeros de Alicante, el lugar es ideal para perderse por sus calles, y asomarse sin prisa a los miradores. Las calles, normalmente repletas de turistas, estaban esta vez casi desiertas, lo que hizo de la visita un momento apacible y casi mágico.

Subiendo con ganas hacia la iglesia

Arriba en la plaza puedes asomarte al mirador y ver las vistas de toda la bahia, las casas blancas, Calpe a la izquierda y los rascacielos de Benidorm a la derecha. En el medio, entre Altea y Benidorm, se queda Alfàs del Pi, con sus casas y apartamentos bajos en comparación a las demás localidades, como un oasis de tranquilidad en toda la costa.

En el Mirador Cronistas de España, cerca de la Plaza de la Iglesia.

 Decidimos volver a Alfàs del Pi a comer. La ruta no es muy larga, pero nos conformamos con haber conocido este pequeño lugar, seguros de repetir.- La próxima vez, quizá dejemos la bici en casa y recorramos andando los caminos que se adivinan en Serra Gelada, o quizá entrenemos los bailes de salón para acercarnos al nivel de los participantes del baile del hotel. En cualquier caso ya sabemos donde se encuentra uno de los lugares más felices de España, si tenéis ocasión no dejéis de visitarlo.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Que envidia! vaya tiempo tan bueno, como os lo montais....
Un beso.
Merche.

El Impenitente dijo...

En la Alfaz del Pi hay una gasolinera muy bonita. En realidad no es bonita pero la quiero como si fuese mía pues fue una de mis primeras obras. Volviendo de Benidorm con mi jefe, como volvíamos con tiempo le dije de pasar por Alfaz del Pi para ver cómo había quedado la gasolinera. Aceptó con la condición de pasar por el cementerio, donde estaba enterrado su suegro, para comprobar que seguía allí bien enterrado. Leyendo las lápidas de aquel cementerio no sabía si estaba en Alemania, en Noruega o en Dinamarca.

Slim dijo...

pues no te se decir, porque a la gasolinera no fuimos, no nos dio tiempo con tanto relax! pero lo del cementerio me lo creo, porque los vivientes son de todo menos españoles.

Si Merche, lo del tiempo es vida. dile a JL que ahorre el tambien, y nos compramos el apartamento juntos.

cucumber dijo...

Eso, vamos todos los aragoneses familia y amigos a Alfaz de Pi, y montamos una colonia maña mucho mas potente que la noruega. Impenitente a ti, tambien te invitamos.

Anónimo dijo...

me apunto a lo de la colonia maña, con nuestro consulado, ecuela de maño y todo lo demás

Inibi

El Impenitente dijo...

Si es por eso me hago maño. Lo que haga falta.

Anónimo dijo...

Estaria guay!

Merche.

Carlos Qajaq dijo...

Yo tambien os recomendaria ser jubilados en Benicassim (CS)